¡Nunca es demasiado pronto para aprovechar los beneficios emocionales del ejercicio!
La actividad física diaria, recomendada por organizaciones como la Academia Estadounidense de Pediatría, proporciona beneficios emocionales para los niños,…
Puntos Clave:
- La actividad física diaria, recomendada por organizaciones como la Academia Estadounidense de Pediatría, proporciona beneficios emocionales para los niños, incluyendo el alivio del estrés y el fortalecimiento de la autoestima.
- Participar en actividad física ayuda a los niños a relajarse, construye confianza, fomenta la cooperación y promueve una sensación positiva de logro y autocontrol.
Tanto la Academia Americana de Pediatría como los Centros de Control de Enfermedades recomiendan que, a partir de los dos años, los niños realicen al menos 60 minutos de actividad física al día. Esta actividad moderada o vigorosa diaria no implica necesariamente que tengas que poner a tu hijo a correr durante una hora. Pueden ir a pasear, jugar con una pelota, divertirse en el área de juegos del parque, bailar al ritmo de su música favorita, etc.
Estos son algunos de los beneficios emocionales de la actividad física diaria:
- Permite que tu hijo se relaje y libere la frustración.
- Fortalece su autoestima y su confianza puesto que le enseña que no tiene que ser muy bueno en una actividad para poder divertirse y jugar con otras personas.
- Lo alienta a hacer cosas diferentes y perseverar ante una tarea nueva.
- Estimula su confianza y su sentimiento de logro y dominio de una actividad.
- Fomenta su cooperación con los demás, creando relaciones personales en un contexto divertido y estructurado.


